VISITAS: 173006

ALERGIA A LA SENSIBLERÍA, LAS MUESTAS DE JORGE IBANGüERGOITIA

Alergia a la Sensiblería

Las Muertas de

Jorge Ibangüergoitia

Mtra. Aurora Ruiz Vásquez

(septiembre 1922-abril 1916)

 

En esta ocasión no vamos al extranjero en busca de escritores famosos y lejanos para tener una propuesta de lectura, buscamos en nuestro México y entre ellos aparece Jorge Ibanbüergoitia, dramaturgo, narrador, traductor, ensayista y periodista. Fue contemporáneo de Monsiváis y de entre sus obras más reconocidas está Las Muertas escrita en 1971.

Ibanbüergoitia nació en Guanajuato en 1928 y murió en Madrid en 1983 en un accidente aéreo. En los años 60, en su tierra natal, ocurrió un hecho que se dio a conocer por medo de la nota roja en todo México. Muy comentado por los periódicos fue el caso de las Poquianchis: la prostitución, las madrotas y de los cadáveres encontrados en los prostíbulos. Indudablemente esta nota fue el detonante que indujo a Ibargüengoitia a escribir su novela, donde organiza las voces para integrar un todo artístico. “El hecho es real, los personajes inventados”, nos advierte el escritor.

El lenguaje narrativo que emplea es claro, sencillo y directo, por lo que es fácil confundir la sencillez con la profundidad de lo escrito que hace a la obra sumamente valiosa. Se mezcla el discurso periodístico con el jurídico en forma artística, literaria, como recurso aplica la ironía, el humor, la parodia y lo grotesco. La novela es documental porque está basada en los documentos judiciales originales de las hermanas González Valenzuela, verdadero nombre de las Poquianchis, y distintos testimonios organizados en forma artística.

El libro está estructurado en dieciocho pequeños capítulos. Se destaca la voz del narrador que señala los hechos objetivamente, aislándose de los personajes sin emitir ningún comentario, cuidándose de no caer en sentimentalismos o pasiones absurdas, como sucede en periódicos amarillistas. Se admira su obra de arte. El tono de la novela es frío y trasciende al lector para no adentrarse en grandes dramas que le provoquen lágrimas, sino por el contrario, lo hace gozar y reír de buen humor por la forma en que se encuentran narrados aspectos espeluznantes.

Cuando leí la novela alguien me preguntó: ¿no sentiste miedo y horror en las escenas espeluznantes? Contesté, en absoluto, pero me hizo reflexionar. Tal vez se debe a la forma poco sensacionalista en que está escrita la obra.

Algunos diálogos son ilustrativos:

-Por eso estoy tan afligida, dijo Arcángela secándose las lágrimas que parecía que le brotaban.

A lo cual yo contesté:

-No te preocupes Arcángela, yo llevo la muerta en mi coche y la deposito donde tú me indiques, cuando acabé la frase ya me había arrepentido de decirla, pero era demasiado tarde.

El autor a partir de acontecimientos reales, nos presenta una situación ocurrida en poblaciones aparentemente tranquilas, pero que encerraban una sordidez impresionante, una historia cruda e inhumana. El tono de la narración es frío, como ya quedó asentado, además no se interiorizan las emociones de los personajes, el autor es alérgico a la sensiblería, prefiere el buen humor, así como el mexicano concibe la muerte, “sí me han de matar mañana, que me maten de una vez”, canta y se baila con el disfraz de la calavera y se escriben “calaveras” humorísticas que causan risa.

El párrafo que ilustra la forma impersonal como se refieren los hechos, puede ser el siguiente:

-Digan quien le pegó a Rosa, nadie contestó. Arcángela ordenó a las mujeres hincarse en el piso irregular y cuando obedecieron, el capitán que ahí estaba, les explicó cómo debían poner los brazos. Extendidos en cruz con las palmas de las manos también hacia arriba, cuando estuvieron en esa postura, el capitán y la calavera fueron poniendo una piedra de las que él había escogido antes, en la palma de cada mano. A una mujer que soltó la piedra Arcángela le dio un varazo.

Realmente se trata de una crónica novelada que sucede en la imaginaria provincia Plan de Abajo, y tiene como hecho central la venganza de Serafina Baladro en contra del panadero Simón Corona. El negocio de la prostitución fue iniciado por Arcángela, hermana de Serafina, quien empezó por regentear una cantina y termino siendo dueña de tres burdeles atendidos, contando con el apoyo de varios políticos.

La ignorancia, la miseria que propicia la compra-venta de mujeres, la inmoralidad y la corrupción política, quedan reflejados en la obra de Ibarbüengoitia. Cobra gran interés a pesar de no excederse en aspectos sensacionalistas.

Otras obras del autor son Maten al león, Los relámpagos de agosto, Los pasos de López, La Ley de Herodes y Estas ruinas que ves que fue llevada al cine con el mismo título.

Reseñas

Las Muertas

Págs. 41, 42. 43 y 44