
Inaugurado el mes de noviembre de 1992, el Acuario de Veracruz enfrenta fuertes desafíos como el que representa el hecho que se han otorgado permisos en la parte externa a un gran número de vendedores ambulantes y que ponen en jaque la economía de los condóminos que se encuentran al interior y que ven con preocupación la disminución en sus ventas.
En charla con condóminos que se asentaron desde la década de los 90, a la par de la operación del Acuario, consideran que se trata de una idea desafortunada que la misma administración provoque conflictos internos.
Precisamente, hace unos días hubo una rebelión de los condóminos que solicitan la remoción al cargo de Ángel Carrizales, titular de la Procuraduría Estatal de Protección al Medio Ambiente de Veracruz que es el ente que maneja el Acuario.
Se trata, precisamente, de uno de los atractivos principales del puerto de Veracruz y en cuya cartelera del Acuario, presenta Convivio con Tiburones y Convivio con Pingüinos.
Y el número de visitantes es muy demandado, principalmente en época de vacaciones.
Los condóminos, en consecuencia, sólo piden que les respeten su espacio, que comercialicen sus productos ante el público que llega a la Plaza, pero es evidente que al permitir el ambulantaje, propicia que sus ventas disminuyan en virtud que los ambulantes comercializan los mismos productos.
Y es que, argumentan, los ambulantes no pagan impuestos y tampoco cubren una cuota que a final de cuentas no es lo más conveniente porque afectan la supervivencia de los Condóminos del Acuario de Veracruz.





