VISITAS: 104162

SALIM SALOMÓN ALVARADO, INGENIERO CON ALTA CAPACIDAD PROFESIONAL, DEJÓ UN GRAN LEGADO

Por: Héctor Saldierna

El ingeniero Salím Salomón Alvarado falleció el 10 de septiembre de 2023. Con ello, dejó un gran legado en la actividad profesional de la Ingeniería. Originario de la ciudad de Cerro Azul, Veracruz, Salím tomó la decisión de trasladarse hacia la ciudad de Veracruz en la búsqueda de una ilusión y al presentar el examen de ingreso a la UV se ubicó entre los primeros diez alumnos con alta calificación.

La vida de Salím fue azarosa y desde niño empezó a generar actividad emprendedora. Se nombró presidente de una Editorial que tenía como objetivo bolear zapatos, comprar  boletos al cine  y alquilar comics.

Ya en la Facultad de Ingeniería de la UV lideró grupos estudiantiles, daba clases de matemáticas a sus propios compañeros  y fundó un periódico con interesante penetración en la UV.

Su primera actividad profesional estuvo ligada a la construcción de la Termoeléctrica de Dos Bocas y luego se incorporó a la planta poliéster de FISISA donde conoció a don Julio, quien era el director general y con quien hizo una gran amistad.

Dio clases de Biofísica y Biomatemáticas en la Facultad de Medicina de la UV a lo largo de 20 años. En 1980 fundó la primera empresa que le llamó DOCOIN, dedicada a la reparación de electrodomésticos. Con sus contactos, logró brindar servicios a los Astilleros Unidos.

Esto sería el inicio de una brillante carrera del ingeniero Salím, quien trabajó para la nucleoléctrica Laguna Verde e Ingenios Azucareros, donde hizo grandes aportaciones y soluciones a problemáticas de la industria.

Su enorme capacidad creativa le permitió resolver grandes problemáticas. Por ejemplo, reparó un motor de un buque-ferry  noruego cuya proa no funcionaba y que incluso ni el mismo fabricante pudo resolver.

Igualmente sucedió en la planta nuclear donde hizo algunos trabajos de elevada complejidad en el mismo corazón del reactor nuclear.

Creo empresas, generó fuentes de empleo e hizo válido un concepto que lo tenía muy definido: “Ante las grandes adversidades, se abren grandes oportunidades”.

Sin pretenderlo como objetivo, formó a un gran número de personas que laboraron en su empresa y al tiempo se convirtieron en grandes empresarios

El ingeniero Salím fue una extraordinaria persona que también cultivó la técnica de la Magia, siendo una herramienta que le fue útil en su desarrollo social y empresarial.

Fue un auténtico guerrero y en los últimos años se aferró a la vida con obstinada tenacidad. Le sobrevive su esposa Mariana Domínguez y sus hijos Nadia, Mariana y Salím. Fue un hombre exitoso, creativo, profesional de la Ingeniería altamente reconocido, siendo también presidente del Patronato del CONALEP; presidente del Club Rotario Villa Rica y no olvidó el concepto de la ayuda al prójimo.

Un abrazo fraterno para directivos y empleados de Corporativo, SEMVER y Electrostática y Control.

En su último cumpleaños, el 25 de octubre de 2022, Salím dijo: Aprendí a quitarme el miedo, la amistad es lo más importante en la vida y los más grande en el mundo son mis amigos.

Siempre lo llevaremos presente, por su don de gente y la amistad que la profesaba sin ambages.