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MARÍA DE LA LUZ SALDIERNA, UNA VIDA DE TRABAJO Y DE PASIÓN POR LA FAMILIA

MARÍA DE LA LUZ SALDIERNA, UNA VIDA DE TRABAJO Y DE PASIÓN POR LA FAMILIA

 

Su pasión por la vida y la familia es evidente. Empezó a laborar desde los 15 años y desde ahí se fijó la meta de progresar y cuando se casó fraguó el futuro de sus hijos a través de incentivarlos y apoyarlos, junto a su esposo, al estudio y preparación.

Es María de la Luz Saldierna Martínez, quien estudió en la secundaria “Adolfo López Mateos” y en la Escuela Normal del ICACH de Tuxtla Gutíérrez, Chiapas, en cuyos espacios estudiaba y laboraba en las oficinas del proyecto hidroeléctrico de Chicoasén.

Ahí empezó, luego,  a dar sus primeras clases ante grupo de niños  en el campamento de Chicoasén y Osumacinta, Chiapas, invitada por el sindicato del SUTERM. Aprovechó también para hacer su tesis sobre “El alcoholismo como factor de retraso en la comunidad” para titularse como maestra normalista.

Sin embargo, su primer trabajo formal fue en 1976 cuando ingresó en el Área de Construcción en la Línea de Transmisión Angostura-Mal Paso y luego en las oficinas de personal en Chicoasén, Chiapas. Posteriormente, se trasladaría a la ciudad de México, donde se casó e ingresó a las oficinas nacionales de CFE en la Ciudad de México, entonces Distrito Federal, donde obtuvo su base.

“La vida no es sencilla y por eso recordaba los consejos de mi madre que mencionaba que para estudiar había que trabajar, pero sobre todo que habría que prepararse”, dijo.

Con base a mi experiencia, sabía que tenía que impulsar a mis hijos y por ello les procuraba los medios para que además llevaran inglés y otras disciplinas deportivas. Con el respaldo de mi esposo Alfredo, logramos que ellos sean ahora profesionales destacados.

A pesar que María de la Luz es  de personalidad seria, cuando habla de la familia y del trabajo lo hace con enjundia y pasión. Ella laboró en oficinas administrativas durante varios años en la Gerencia Regional de Producción Sureste.

He tenido excelentes jefes, lo que comprueba el hecho que la compañía paraestatal ha sido muy noble con sus trabajadores y posee una plantilla de ingenieros altamente calificados.

Aunque no desea opinar de aspectos técnicos y políticos, María de la Luz Saldierna hace una reflexión muy simple:

Cuando se habla de competencia y entonces una de las partes te pide tu computadora y equipos, además que les financies sus proyectos, entonces se entiende que no hay una competencia leal. Hay algo que no cuadra a mi parecer, por lo que me manifiesto a favor de algo que favorezca a la CFE  y, por tanto, al país.

INQUIETUDES

María de la Luz siempre ha sido inquieta para el estudio. Por eso, en 2004 ingresó a la Escuela Industrial “Adolfo López Mateos”, donde estudió Industria del Vestido y un Taller de Conservación y Preparación de Alimentos, impartido por la Mtra. Josefina Miranda.

De sus progenitores recuerda a una madre Emma Martínez dedicada, con un alto sentido del estudio y de la responsabilidad. De su padre, José Manuel Saldierna, su apasionante trabajo de operador de Euclid  en las hidroeléctricas desde Infiernillo, Michoacán hasta los cuatro proyectos hidroeléctricos en Chiapas. Adicionalmente era un maestro en la ejecución de la guitarra.

María de la Luz, quien también le agradan las ventas y que siempre combinó con su trabajo, reflexionó que la conjunción entre deberes de familia y el trabajo tiene sus complejidades, con sus bemoles, pero también con sus recompensas, a pesar de los sacrificios.