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OBJETIVO DE ROTARY Y PRUEBA CUÁDRUPLE, EXTRAORDINARIAS REGLAS DE CONDUCTA QUE APLICAN EN BENEFICIO DE LA HUMANIDAD: FELIPE RAMÓN RÍO

 

Este escrito fue una de las últimas entrevistas con don Felipe Ramón y que se integró al Libro “Parte de la Historia del Club Rotario de Veracruz a los Cien Años”, Pág. 75

OBJETIVO DE ROTARY Y PRUEBA CUÁDRUPLE, EXTRAORDINARIAS REGLAS

DE CONDUCTA QUE APLICAN EN BENEFICIO DE LA HUMANIDAD: FELIPE RAMÓN RÍO

 

Por: Héctor Saldierna

Felipe Ramón Río García es uno de los referentes más distinguidos del Club Rotario de Veracruz. Ingresó en el año 1972 y, aunque se retiró temporalmente, estaría llegando a los 50 años como rotario.

Sin embargo eso no sería lo definitivo, si consideramos que Felipe Ramón es un ser humano que siempre está en la mejor disponibilidad de servir. Tiene como premisa fundamental la de ayudar a quien lo necesita.

Su vida es algo impresionante. Nació en un pequeño pueblo español llamado Cardoso de Llanes, Asturias en el año 1936 en medio de la guerra civil española (1936-1939) y de ahí, huyendo al destino, se dirigieron hacia un pueblo al sur de Francia, de modo que también sufrió los estragos de la Segunda Guerra Mundial.

En su libro Mis Primeros Diez Años, Recuerdos de la Segunda Guerra Mundial, describe en 81 páginas todas las vivencias, horrores y carencias al lado de su madre Amanda García y su hermano Laureano.

En su libro recuerda diversos episodios de la guerra como la caída de París, Francia en junio de 1940 y su contacto casual con soldados nazis, integrantes del ejército más poderoso de Europa y su despiadado trato hacia los judíos.

De personalidad extrovertida, Felipe Ramón fue presidente del Club Rotario (1983-1984), período en el cual desarrolló un intenso programa de trabajo y coordinó algunas acciones con el ayuntamiento de Veracruz a través del rescate de las lagunas de la zona.

Fue anfitrión del Dr. Carlos Canseco González, entonces presidente electo de Rotary International y cuya misión fundamental fue la de promover lo que sería la trascendental campaña internacional Polio Plus y que el puerto de Veracruz sería el punto de partida ya en 1984.

 Felipe Ramón fue también gobernador de Distrito en el año 1992, donde desarrolló una serie de actividades en beneficio de la sociedad.

Una de ellas, rememoró, fue lo relativo a una donación de sillas de ruedas que se gestionó con la empresa Wheelchair (silla de ruedas). En efecto, el 50 por ciento lo donó la empresa, en tanto que el otro 50 por ciento fue una aportación de un club Rotario de la ciudad de México.

Se hizo entrega gratuita de las sillas, chicas, medianas y grandes, como eran las especificaciones del envío que se hizo a través de dos contenedores y con un total aproximado de 800 unidades.

El transporte llegó al puerto de Veracruz.

Un detalle de esta gratuita acción orientada a personas con problemas de movilidad, fue que las sillas se entregaron en una ceremonia en plaza Mocambo y al día siguiente un periódico local reseñó que las sillas habían sido gestionadas y donadas por una organización política.

“Eso no me agradó y pedí que se hiciera una correcta publicación, de acuerdo a la Ley de Imprenta. No se negaron, pero sí colocaron la información exacta en interiores y en un pequeño espacio”, dijo Ramón Río.

EL RELOJ ROTARIO

Fue en el año 1997 cuando promovió la idea de instalar un Reloj Rotario enfrente de la XXVI Zona Militar en la Boticaria. Fue un diseño de una especie de Torre, con los logotipos de Rotary y los escudos de los ayuntamientos de Veracruz y Boca del Río. El Lic. Ubaldo Flores Alpízar y el C.P. Roberto Bueno Campos apoyaron este proyecto.

Ya para 2010 el entonces gobernador Fidel Herrera solicitó que harían el cambio del Reloj hacia otra zona de la ciudad. Se eligió la avenida Díaz Mirón enfrente del cementerio y Reino Mágico. Luego, con los años, fue la directiva del Club Rotario Villa Rica que encabezó la tarea de rehabilitarlo y actualmente está musicalizado y cada hora emite una melodía.

A propósito de lo anterior, Ramón Río ofreció una conferencia en el club Rotario Villa Rica, donde hizo una pormenorizada explicación del proyecto del Reloj Rotario, respaldado con una serie de documentos técnicos y un buen número de fotografías.

El presidente de ese Club, José Tejedor, agradeció la presencia de Felipe Ramón y se llevó la recomendación que se integre un Comité de los clubes rotarios de Veracruz y Boca del Río para el mantenimiento del Reloj Rotario, ahora signo emblemático de esta institución.

A esta reunión acudió el contador Roberto Bueno Campos, quien fue alcalde en el período que se reubicó el reloj Rotario. Recordó con gran emoción esa gestión del club Rotario a través de Ramón Río.

 

PRIMER ENCUENTRO CON ROTARY

En 1945, casi al término de la Segunda Guerra Mundial, la familia de Ramón Río residía en Tarbes, Francia. Ahí, entonces solía reunirse con sus amigos, con una edad promedio de nueve años. Era una especie de pandilla conocida como Los Piratas o Los Mosqueteros y que se entretenían con los juegos infantiles más diversos.

Un día, de esa época aciaga, se enteraron que en la estación de Ferrocarriles había un Tren Blindado y se dirigieron a ese sitio para observar que varios vagones eran como de redilas para ganado y ahí subían a familias de judíos, muchos de ellos conocidos de la familia.

La impresión fue a tal grado que, al llegar a un puente cercano de la Estación, hicieron un Solemne Juramento con los brazos en alto al estilo de los Tres Mosqueteros de Alejandro Dumas, en el sentido que cuando fuesen grandes pugnarían siempre por la justicia, la paz y la ayuda social.

Por esos días se recibió en casa de la familia una caja de despensa muy bien surtida  que llevaba un dibujo de un engranaje y cuya imagen se le quedó grabada en la mente y en el espíritu. Con el tiempo, ya  para la década de los 70, cuando fue invitado al club Rotario, observó que la imagen de esa caja era precisamente el logotipo del Club Rotario.

OBJETIVO DE ROTARY Y PRUEBA CUÁDRUPLE

Autor de los libros  Los Muertos ¡Qué vivos son!, Jesús, Buda o Cristo. Y las grandes Confusiones y El Gordo Chava, un Moderno Robin Hood“, Felipe Ramón posee la habilidad de la escritura y también tiene una gran capacidad de reflexión. Considera que el objetivo de Rotary y la Prueba Cuádruple se podrían estimar, además de extraordinarias reglas de conducta, como una especie de religión perfecta.

El diseño de estos principios, que se fundamenta también en la expresión de Dar de Sí antes de Pensar en Sí, se constituye en una bellísima manifestación de lo que el ser humano puede brindarse hacia los demás.

La charla con Felipe Ramón es intensa y reflexiva. Ha realizado algunas investigaciones sobre temas tan controvertidos como la religión y la política. Sin embargo está consciente que sí pretendemos hablar de religión, tendríamos que enfocarla desde la perspectiva del beneficio y la equidad social.

En la entrevista le acompañó su esposa, la Sra. Carmen Sedano.