
A las 11 de la mañana, aproximadamente, el seco ruido de un transformador provocó la pérdida de la energía eléctrica en una parte importante del centro de Boca del Río. Como ha sucedido en varias ocasiones, se pensó que la energía retornaría en breves minutos. ¡Pero no fue así!
El tiempo avanzó y eran ya las 8 de la noche y los vecinos afectados tuvieron que acudir a sus veladoras y lámparas de batería para alumbrarse ante la oscuridad. Ya se habían hecho varias llamadas al 071 de la CFE y la promesa era que en dos horas se reestablecería el servicio.
Todo fue inútil. La realidad es que ninguna cuadrilla de trabajadores había acudido al llamado del reporte. Trascendió, poco después, que por una extraña causa habían dado de alta tal reporte.
Sin embargo, una cuadrilla laboraba sobre la avenida Orizaba para restituir la energía eléctrica en una zona de departamentos. Cuando se enteraron por vecinos que los condóminos de Hicacal II primera sección estaban a oscuras desde hacía varias horas y viendo el número de reporte, dijeron que se dirigirían hacia el punto de conexión que se encuentra sobre la avenida Miguel Alemán, a la altura del Tianguis.
No fue una promesa, porque inmediatamente que concluyeron los trabajos se dirigieron hacia el punto y ahí destaparon una alcantarilla para hacer reparaciones de un equipo que había colapsado a consecuencia de la sobrecarga de energía.
En ese momento otro equipo de trabajo se había unido con ellos y solicitaron una pieza de reposición que a los pocos minutos fue surtida por el almacén correspondiente. Una vez que llegó se hizo toda una operación quirúrgica de preparación de una especie de tubo que fue debidamente recubierto para unificarlo a otra instalación.
El siguiente procedimiento era hacer la conexión aérea que en el primer intento fracasó, al producirse una especie de corto circuito. Aquí ya era otra cuadrilla con su vehículo dotado de escaleras, equipo de seguridad y una especie de tenazas de varios metros. Luego entonces, la cuadrilla de don Carlos Castro y de Gerardo, se dirigieron hacia el complejo de viviendas de Marina y del Ejército para detectar dónde había una falla de un transformador.
Casi a los 30 minutos, sobre las 2.30 de la madrugada, la luz se hizo nuevamente.
Sin embargo, dos vecinos de Hicacal, el Arq. Moreno y el Lic. Saldierna, que observaron el compromiso de los trabajadores de la CFE reconocieron que, en efecto, hay quienes suelen cumplir con su misión ¡Y de qué forma! ¡Felicidades!





